Los detectores de metales son instrumentos de alta sensibilidad magnética que pueden ser utilizados para la búsqueda de monedas, joyas y en definitiva cualquier objeto metálico (hierro, oro, plata, cobre, aluminio, zinc, níquel).

Están indicados para utilizarse al aire libre en el campo o en la playa. Es un divertido pasatiempo buscar posibles tesoros escondidos.

¿Cómo funciona un detector de metales?

Para encontrar objetos metálicos ocultos en el terreno los detectores de metales emiten un campo electromagnético que parte de la bobina del instrumento y se dirige hacia el terreno. Si en la zona de búsqueda existe un objeto metálico, recibirá el campo electromagnético procedente del detector y se energizará. Esto provocará que el objeto a su vez emita su propio campo electromagnético. Este campo de rebote transmitido por el objeto metálico lo recibe la bobina del detector e inmediatamente alerta al usuario mediante una señal de respuesta.

Los detectores de metales suelen tener la posibilidad de discriminar entre diferentes objetos, pudiendo ajustarse de manea que ignore los objetivos no deseados.

¿De qué se compone un detector de metales?

Batería
La batería proporciona la potencia eléctrica necesaria para el funcionamiento del detector.

Caja de Control
La caja de control contiene los circuitos electrónicos del detector. La señal de transmisión se genera aquí. La señal recibida procedente del objeto metálico se procesa y se convierte en la respuesta del objetivo.

Plato
La bobina del plato del detector de metales transmite el campo electromagnético generado en la caja de control hacia el terreno y recibe el campo electromagnético de respuesta desde el objetivo que se envía inmediatamente a la caja de control para su procesamiento.

Conceptos básicos de un detector de metales

Campo Electromagnético de Transmisión
El campo electromagnético de transmisión energiza el objetivo provocando que emita un campo electromagnético que permite detectarlos.

Campo Electromagnético de Recepción 
El campo electromagnético de recepción se genera desde los objetivos metálicos energizados y se recibe en la bobina del plato.

Objetivo
Un objetivo es cualquier objeto metálico en el que estemos interesados y que puede localizarse mediante un detector de metales.

Respuesta del objetivo
Cuando se detecta un buen objetivo, el detector de metales generalmente producirá una respuesta audible tal como un pitido o un cambio en el tono. Algunos detectores también generan una visualización de la información del objetivo.

Objetivo no deseado
Los objetivos no deseados son generalmente elementos ferromagnéticos (que pueden ser atraídos por un imán), tales como clavos. Pero también pueden ser también objetivos no ferrosos, tales como chapas de botellas. Es posible ajustar algunos detectores de metales para rechazar objetivos no deseados, de ese modo la respuesta para el objetivo no se generará por estos objetos.